jueves, 16 de diciembre de 2010

La bragadense Marcela Coñequir conto la triste experiencia
Bragado. 30 Noviembre 2010. “El pasado fin de semana se realizo un Parlamento Aborigen en Los Toldos y cuando llego me entero la ingrata noticia: los mapuches fueron reprimidos por la Policía. Sucede que hay cinco familias que quieren tomar posesión de sus tierras que en la década del ’90 un latifundista con documentación no oficial dice haber arrendado, pero en realidad incluso nunca las pago”.Esta situación la comento la bragadense –aborigen de la comunidad de Olascoaga- Marcela Coñequir. “Estos hermanos mapuches de Los Toldos quisieron volver a ocupar su tierra y su rancho, momento en que fueron reprimidos por la policía de la Departamental Junín, a través del GAD; la Patrulla Rural y la Policía Comunal de Los Toldos. Según conto, incluso maquinaria municipal llevo a cabo la demolición de la precaria vivienda. “No solo eso. Hubo represión policial y hubo gente golpeada, incluso la abogada de los mapuches”.Según narro Coñequir las tierras están otorgadas por servicios activos a los aborígenes, como pasa con la comunidad Melinao de Olascoaga; “Esta situación de Viamonte va a contramano del anuncio de la Presidente de la Nación de restitución de las tierras a las pueblos originarios originarias”.

Credito foto.
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El domingo 21 en la localidad de Los Toldos se produjo el desalojo de las familias mapuches de las tierras que estaban ocupando.
Coincidentemente cuando la prensa internacional tomó conocimiento de los padecimientos que la comunidad indígena formoseña atraviesa ante la misma problemática y cuando allí la muerte se mezcló en la protesta.
De acuerdo a la abogada patrocinante de estas familias, Cecilia Jufré, el desalojo del domingo se realizó fuera de tiempo a las 23 horas del domingo y resaltó que fue golpeada por personal de infantería.
También resaltó que no se cumplió con los tiempos exigidos ya que que el expediente está en la Corte Suprema de Justicia de la provincia de Buenos Aires y además la Ley 26.160 los ampara.
La historia reciente
El viernes 40 efectivos del Grupo de Apoyo de la Jefatura Junín desalojaron a una familia mapuche del campo que están reclamando como propio. La orden surgió del Juzgado de Garantías Nº 2 de Junín y fue aplicado por la Ayudantía Fiscal de General Viamonte.


El jueves 18 de noviembre a las 16:30 hs., 40 efectivos del Grupo de Apoyo de la Jefatura Departamental de Junín (GAD) ingresaron en campos que habían sido recuperados por una familia integrante de la de la Comunidad Hermanos Mapuche de Los Toldos, y desalojaron a los mismos.Se trata de una toma de recuperación de tierras que lleva adelante la familia González Corón desde el mes de mayo y abarca aproximadamente 293 hectáreas que, según denuncian los mapuches, les pertenecen. Esta situación trajo la complejidad del caso cuando quien se considera el actual propietario, Sr. Liffourena, hizo la correspondiente denuncia y comenzó el primer paso judicial que llevó a esta determinación judicial, en contra de la familia mapuche.
El grupo GAD, liderado por el Comisario Inspector Enrique Medina de la ciudad de Junín, fue acompañado en el operativo por personal de la Policía comunal de General Viamonte y la orden de desalojo fue dictada por la Jueza de Garantías Nº 2 de la ciudad de Junín, Dra. Marisa Miriam Muñoz Saggese.Al momento en que los uniformados llegaron al campo, la familia González se encontraba ausente del mismo debido a que uno de ellos debió ser operado. Esto permitió que el operativo solo se dedicara a tomar posesión sin ningún tipo de resistencia ni enfrentamiento. Lo llamativo del caso es que la guardia de los mapuches en el campo fue constante, y en dos días que se ausentaron, se dictó y accionó el desalojo.Además, es llamativo que semanas atrás el Juez José Luchini (Junìn), reconociendo el concepto de espiritualidad y de pertenecía de los pueblos originarios, comprendidos tanto en la Constitución Nacional y Provincial, dictó la resolución de frenar los pedidos de desalojos de los campos recuperados por las familias Salazar y González hasta que se expida la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Esta nueva acción judicial dictada por la Jueza Saggese va en dirección opuesta a la de su colega.Esta toma de territorio se enmarca en una nueva etapa de recuperación que tres familias llevaron adelante sobre el Cuartel II de General Viamonte donde se ubican 16.4500 has. que en 1866 y 1869 les fueran donadas al Cacique Ignacio Coliqueo y su Tribu como estrategia de resguardo de la frontera bonaerense de entonces. Desde aquella entrega de propiedad, y luego de la muerte del Cacique, el territorio ingresó en una zona oscura de dominios encontrados, escrituraciones válidas e inválidas y reclamos diversos que con las nuevas generaciones de mapuches, vuelven a presentarse en los juzgados.Las familias que tomaron territorios en los últimos meses son la González Corón, Salazar y Coliqueo.
ANTECEDENTES – PERIODICO IMPACTO
El juez Luchini frenó el desalojo en campo de familia Salazar
Luego de las tomas de los territorios, y como era de esperarse, se generaron diversos hechos de violencia, por lo que la Justicia ordenó la custodia permanente de los terrenos. A su vez, los que se reconocen como actuales propietarios, realizaron denuncias contra las familias mapuche. Ambas acciones llevaron presencia policial a los campos del Cuartel II. Aún hoy se puede ver un camión de Policía Junín custodiando frente a la toma de la familia Salazar.La última semana, el Juez José Luchini, reconociendo el concepto de espiritualidad y de pertenecía de los pueblos originarios, comprendidos tanto en la Constitución Nacional y Provincial, dictó la resolución de frenar los pedidos de desalojos de los campos recuperados por las familias Salazar y González hasta que se expida la Corte Suprema de Justicia de la Provincia de Buenos Aires.Oscar Farías, representante de la comunidad Nahuel Payun de Junín que acompaña las acciones de recuperación, señaló que la medida adoptada por el juez es muy importante, “festejamos que se haya interpretado nuestra lucha ancestral de recuperar lo que es nuestro”, dijo. Farías dijo además que la comunidad ya había decidido resistir “pacíficamente el desalojo, que se había fijado en 20 días”. Ahora se está a la espera de lo que resuelva la Corte bonaerense. “Somos muy respetuosos de lo que diga la justicia, y que la causa siga su debido proceso”.
FAMILIA SALAZAR
“Nos engañaron tantas veces”
“Yo viví siempre acá, -cuenta Demetrio Salazar- pero en el rincón, costeando el alambrado. Ahí vivimos, en dos hectáreas. Nací acá y acá eduque a los chicos. Soy hijo de Demetrio y mi madre Justa Capan de Salazar. Mi padre era medio gringo, vasco, y mi madre paisana.La vida en el campo tuvo momentos bueno, otros malos. Épocas de agua y de cosecha. Era para todos igual, paisanos y blancos.Lo de este campo es como una novela. Este campo fue arrendado por mi tío abuelo. Y no sé lo que le pagaba, porque le daban mercadería por seis meses y a los seis meses le cortaron. Y se hicieron dueños del campo! después murió el tío, y se hicieron dueños del campo. Murió el viejo y el hijo vendió el campo a otro, y este a otro, y así a hoy.Lo engañaron con la cuestión de la escritura, si te he visto no me acuerdo, le daban un poco y arreglate. Y acá, esperar la escritura es como esperar lo que ya esta muerto, no tiene remedio. Porque no había escrituras acá. El campo no tenía escritura, por eso a veces te dicen que si quiere el gobierno viene y te saca el campo.Y anduvimos tratando de arreglarlo… pero… de gusto, venga tal día, llegamos y hoy no esta el abogado, venga pasado mañana, y a lo ultimo, mi padre se enojo y le dijeron que tenia que poner el abogado si queríamos el campo, y ¿con que lo íbamos a pagar? Y le dije a mi padre… dejalo. Algún día será nuestro… Y parece que llegó, que me sintió…Hoy me siento contento pero desconfió un poco. Nos han engañado tantas veces. Pero hay que aguantar, esto es para mis hijos”.
Familia González, “nunca nos terminaron de pagar”
Héctor González y su primo Daniel nos relatan su situación. “Sabíamos que nuestros viejos andaban en juicio por el tema del campo, pero no sabíamos porqué. No sabíamos nada. Y nos juntamos con los primos a buscar. Encontramos que el campo se había vendido a un Sr. Pero éste no se los había pagado. Solo le habían pagado un 33% y nada más. Esto fue en el año 1986. El campo lo vendió en 36000 australes. Pagaron 10000 y 4 cheques de 500 que mi papa nunca pudo cobrar. Y después, tendrían que haber depositado la plata en caja de ahorro. Y nunca nada. Y hace unos meses decidimos ir a verlo para que nos termine de pagar lo que corresponde, pero nos dijo que no. Que no nos iba a pagar porque ya le había pagado a los abogados. Entonces nos pusimos buscar los papeles, hablamos con abogados y nos aconsejaron que nos metamos. Y ya estamos acá. Ahora nos quieren sacar. Vino un empleado a sacarnos. Nosotros no fuimos violentos con ellos, y ellos tampoco, pero cortaron alambres, se meten con la camioneta, nos intimidan. Pero ahora estamos acompañados por la Comunidad mapuche, y eso nos da más fuerza.Él dice que tiene escritura, pero hasta ahora no presentó nada. Y seguro que no tiene nada.Yo llevo a mi viejo acá en la sangre. Y él murió en el pueblo, muy pobre, cortando yuyos con un rastrillo… Le parece?
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